Silencioso, importante, adictivo, implacable. Ya está aquí de nuevo. Se fue con Jota pero lo tengo de otra vez a mi lado. El síndrome del Nido ha vuelto para quedarse. Desde ayer por la tarde estoy loca poniendo orden. Lo necesito. Siento que, de alguna manera, tengo que borrar toda huella de mi desidia pasada.…