-
marcadores de cromosomopatía: nueva crisis hipocondríaca
En estos momentos estoy sufriendo una de mis crisis hipocondríacas más feroces de los últimos dos años. Como novedad es que esta vez la canalizo a través de mi feto: mañana me hacen la ecografía de las 12 semanas y he estado investigando en internet. Maldita la hora en que decidí acogerme a la oferta…
-
primera visita al ginecólogo
-
mi líbido y yo
Confirmado, no me avergüenza reconocerlo: estoy en celo. Desde hace algunas semanas experimento un dramático e incontrolable incremento de mi deseo sexual, algo muy inoportuno precisamente en este momento, cuando mi única intención ahora es distanciarme de Engendreitor para poder contemplar nuestra situación desde una perspectiva lejana y objetiva hasta que ambos lo tengamos claro.…
-
11 semanas de embarazo

-
6 consejos para sobrevivir a los cambios de humor del embarazo
-
mi reino por unas bravas
24 horas sin fumar y aguantando por los pelos porque casi me fumo siete cigarros seguidos al salir del despacho de Arturo. Malas noticias, voy a ser breve: me renuevan el contrato pero debido a la crisis y a la incertidumbre económica, el Comité de Dirección ha decidido no hacer ningún contrato indefinido, así que…
-
embarazada deja de fumar
-
embarazadas y moda: cómo camuflar la tripa
Para limpiar mi imagen y por mi salud mental, necesito empezar diciendo que, por primera vez desde hace tiempo, mi apartamento huele bien y se ha convertido nuevamente en un lugar habitable, sin pelusas en celo ni platos pestilentes. No viene al caso pero también tengo que aclarar que tengo tanto, tanto sueño que en…
-
inquietante como las cejas de la infanta elena
De mi vuelta al trabajo sólo puedo decir que, paradójicamente, está siendo insulsa e inquietante al mismo tiempo. Estoy aburrida pero indignada: muy a mi pesar, todos me han dicho que tenía un aspecto excelente y que se notaba que las vacaciones me habían sentado de cine. Eso sólo puede significar tres cosas: la primera…
-
SOS pelusas quieren criar en mi pelo!
Creo que no existe nada más repugnante que una escoba repleta de pelos y pelusas. Como no lo soporto, no puedo barrer y soy absolutamente incapaz de imaginarme que cojo un pelusón con la mano porque el último día que detecté esas repugnancias pegadas en el cepillo rozándose lujuriosas contra la montaña de ropa sucia…