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la ocurrencia de mis hermanas III

Si quiero ser fiel a la realidad, primero tengo que aclarar que Jota juró acompañarme al ágape familiar pero, para no perder la costumbre, me falló a última hora debido a un repentino y sospechoso ataque de gastroenteritis muy oportuno que me tocó la moral y lo que está más abajo en ángulo recto. Sóĺo conseguí sentirme desamparada en un momento en el que, más que nunca, necesitaba respaldo y una mano amiga a la que agarrarme para no tropezar. No sé de qué me sorprendo, Jota es un habitual del abandono en situaciones clave, como quien hace un simpa en el restaurante del Villa Magna y deja a su acompañante con el culo al aire frente al Maitre. En pocas palabras: un puto traidor.

Pero esa es otra historia.

Con vaqueros, camiseta blanca, botas camperas y malditas las ganas de prodigar sonrisas, llegué discreta y cinco minutos tarde a la cita. Llamé al timbre antes de que las ganas de marcharme pudieran con mis buenos propósitos y entré al comedor. Todos estaban sentados a la mesa y se hizo el silencio. Besé a mi madre y la felicité. Ella respondió a mi beso con otro, suspirando resignada con cara de sufrimiento monjil un «Gracias, Carmen» y eso fue todo. Llamadme cerda, pero en ese momento me sentí desnuda y observada, como cuando toses tan fuerte que te tiras un pedo y el afán por disimular de todos los presentes, magnifica todavía más tu indigno escape de gas.

Me autoconfiné en el rincón que mis hermanas parece que habían designado para hacerme pasar lo más desapercibida posible. Sonreí a mis sobrinos. Saludé despreocupada a cuñadalandia. Elogié, hipócrita, la salsa de yogur insulsa que fraguaba la ensalada de Silvia. Reí tres chistes absurdos de mi cuñado el impresentable,  el que siempre eructa gracietas. Recé para que mi hermana María (que después de 6 meses en huelga de simpatía, casi amenazaba con sonreir) dejara de contar las simpáticas anécdotas de su hijo pequeño, el que mea colonia. Al final me resigné a mordisquear insitentemente la pajita del zumo de naranja que siempre sustituye al agua en mis comidas. Estaba convencida de que, si lo hacía durante el suficiente tiempo, segregaría una sustancia rica en aminoácidos omega 3 y antioxidantes que me infundirían fuerza permitiéndome sobrevivir al momento.

Aunque realmente, la comida no fue tan terrible. Simplemente «fue». No hubo lugar a impertinencias, ni reproches, ni indirectas, ni sutilezas. Éramos muchos y por lo menos siete conversaciones absurdas se simultaneaban solapándose al mismo tiempo mientras contestaba, encantadora y divina, a todas y cada una de las pocas preguntas que me dirigieron. Casi agradecí ese ninguneo maravilloso que me regalaba la inconmensurable Alba. Mi madre, como siempre, escuchaba pero no hablaba.

Si digo que me hicieron sentir como la prima lejana de Texas a la que hace hace 15 años que nadie ve, creo que sería la mejor manera de transmitir esa recatada incomunicación que, por desgracia, ha sido una constante perpetua en mi familia. Cuando se dirigían a mi todo era artificial y distante, destinado a sobrellevar un momento tenso y una compañía no deseada por ninguno de los comensales. Como no podía ser de otra manera, las preguntas, fueron de perogrullo:

1- que de cuánto estaba.

2- que si iba a ser niño o niña.

3- que cómo la iba a llamar.

4- que si iba a bautizar a la niña en la parroquia de mi madre o en la mía.

A la pregunta número 4, sonreí y respondí magnánima perdonando vidas que, por suerte, no la iba a bautizar en la parroquia de mi madre ni en ninguna otra. Se hizo el silencio y sentí que olía a azufre. A partir de ese momento nadie volvió a preguntarme nada más. Nadie mencionó a Jota. Nadie preguntó cómo me encontraba. Ni mis herman@s ni uno sólo de mis trescientos cuñad@s me ofreció la ropa de bebé, carritos, cunitas o hamaquitas que todavía guardan en sus trasteros.

Después del «Cumpleaños Feliz», escapé de casa de mi madre con el espíritu libre y la sensación de haberme quitado un incómodo peso de encima. En el momento que pisaba la calle, sonó el teléfono para recordarme que cargaba con otro: era Jota. Colgué la llamada y me fui a casa a darme un longevo baño de burbujas. No fui capaz de recuperar la energía para retomar las compras de Malena, me desmayé en el sofá toda la tarde y hoy he dormido como una marmota hasta las 11, fruto de un coma inducido por mi naturaleza misántropa.

Definitivamente, me declaro un ser huraño no apto para vivir en sociedad.

Comentarios

23 Respuestas a “la ocurrencia de mis hermanas III”

  1. Ayer estuve todo el día fuera de casa, y todo el día pensando en cómo habría ido la reunioncita familiar.
    Respecto a la reunión te diré como tu ya sabes que no fué tan mal. Atención mínima y reproches evitados para no caldear el ambiente. Tu ya has dado ese paso, así qeu ahora si quieren algo que lo den ellos.
    Respecto a J, yo creo que tienes clarísimo lo que DEBES hacer, sólo te falta tomar la decisión y dar el paso. Que le den, porque ¿qué sera lo próximo?, ¿no estar en el parto por que le han invitado a un concierto?, ¿no acompañarte a la primera revisión del pediatra porque le duele una muela?. Si ahora no es capaz de estar ahí, mucho tiene que cambiar todo para que luego no te lleves un golpe detrás de otro. Que se preocupe por su gastroenteritis y que al menos no te de falsas esperanzas sobre vuestro «no-futuro».

    Besitos preciosa.

    enviado por Stellacometa | 4 abril, 2011, 10:30
  2. Lo de Jota no tiene nombre…
    Y lo de tu familia, tampoco.
    Estás dándole a todos una lección de dignidad.
    Por cierto, me uniría encantada al plan que propone Cali.
    Besos

    enviado por tiempos | 4 abril, 2011, 7:53
  3. pues fíjate que a mi lo que más grave me parece es que no te hayan ofrecido moisés, cuna, etc!!!! pero en qué mundo viven por Dios!!! Bueno, la comida ni tan mal, J un MD como en el cole pa no variar y bueno, supongo que no te han preguntado por él porque piensan que no estáis juntos, a mi casi me parece un detalle, no sé (a no ser que sí lo sepan claro)
    En fin, mañana será otro día!

    enviado por Akai | 3 abril, 2011, 21:14
  4. Pues yo estoy muy orgullosa de ti,de la persona que eres y en la cual te estas convirtiendo,segura de ti misma y luchando por lo que quieres,diciendo y haciendo lo que quieres en todo momento.
    Tema familia:pues que has estado muy bien,yo pensaba que te iba a dar el ataque de sinceridadmaniaca de otras veces y se podia armar,pero has estado fenomenal,pero tambien creo que tu madre podia haber dado más,ya no que te apoye,por que eso no lo esperaba tal y como es ella pero si algo de preocupacion y no por ti si no por tu Malena-Magdalena.
    Lo de J pues me he quedado un poco plof,porque es para darle un cogotazo y bien fuerte de «o espabilas o espabilas» grrrr.
    Te mando un abrazo enorme y un besazo gordisimo para las dos.

    enviado por Azahara | 3 abril, 2011, 20:19
  5. Lo de J la verdad es que ya roza la tomadura de pelo, cuando no tiene un viaje es una reunión y cuando no es una reunión es una gastroenteritis… la verdad es que por muchas oportunidades que le des nunca acaba aprovechándolas, debe ser desesperante hacer planes intentando involucrarle y que no responda.

    1 beso grande guapa

    enviado por Amparo | 3 abril, 2011, 19:00
  6. Qué te puedo decir más que tu experiencia da pánico, yo vivo algo muy light semanalmente, siento raro que no pregunten por mi bebé, ni me ofrezcan ayuda (familia de mi pareja) o que cuando sale de mi pareja la intención de hablar de nuestro niño su padre interrumpa queriendo ver un talk-show en la tele. Supongo que con robarme a su hijo estuvo bueno.

    Te mando un beso, sé lo que se siente ser la lejana en una mesa de conversaciones sosas… ni hablar así nos pasa a algunas o muchas.

    ¡Besos!

    enviado por Sielu | 3 abril, 2011, 16:37
    • Gracias Sielu. Estar a miels de años luz de la persona más afin en la mesa es algo a loq ue relativamente estoy acostumbrada. A lo que no me acostumbro es a que me dejen tirada.

      Un beso, cielo. Gracias por comprenderme.

      enviado por la [mamá] | 3 abril, 2011, 17:37
      • ¡Animo ánimo! Dirían en mi terruño, no chille, agarre piedra. Y que Jota se aguante las consecuencias de sus acciones.

        enviado por Sielu | 4 abril, 2011, 4:39
  7. pues me lo imaginaba. Ahora, que el problema lo tienen ellos. Opino como caliope, creo que en el fondo te tienen cierta envidia por ser diferente. ya te dije que la familia viene impuesta y no siempre se congenia.

    también creo que es hora de que dejes de pensar en los demás y centrarte en ti, en Malena y en la gente que te quiere y que te haga bien. Lo demás es que no merece la pena, sin duda, ellos se lo pierden!

    me sigue preocupando el tema Jota, no lo veo nada claro…

    besos para las dos!

    enviado por marejada | 3 abril, 2011, 16:16
    • Marejada, yo también me lo imaginaba, aunqe con la famili no ha ido del todo mal. Por lo menos se ha roto el hielo y no se hace la bola de kk másgrande hasta el día del parto. De todas las formas, que les den a todos.

      El tema Jota, por desgracia, yo cada día lo tengo más claro. Se me está agotando la paciencia. Es un mierda.

      enviado por la [mamá] | 3 abril, 2011, 17:36
  8. Estaba pensando que si vivieramos cerquita, ahora mismo me acercaba a tu casa (o te venías tu a la mía) en plan domingo relax con un par de helados grandotes (el mío de leche merengada y canela que me priva) y una buena peli de esas de cine clásico. Unas palomitas para seguir sumando calorías, un Malboro light (para mi, iría a la cocina a fumar) y buenas dosis de coca cola light.

    Así que como no puedo hacerlo, te dejo esto aquí a modo de visita virtual, para que sepas que estoy contigo, dándote la mano y llevándote helado style «arriba ese ánimo».

    Ala!! A dominguear!

    enviado por Caliope | 3 abril, 2011, 15:35
    • Gracias Cali. Estoy bien.

      Entre nosotras: tu invitación me parece muy tentadora pero me apetece más el Marlboro que el helado!!!

      12000 besos. Tú si que sabes!

      enviado por la [mamá] | 3 abril, 2011, 17:33
  9. Triste, muy triste suena todo tu dia de ayer, por J y por tu familia, al menos ya ha pasado.
    Centrate en ti y en Malena y, como dice salamandra, comparte tu tiempo con aquellos que te hagan sentir bien y en paz.
    Que les vayan dando a los demas!

    bss y espero que la semana te sea benevola!

    enviado por Amparo | 3 abril, 2011, 14:54
    • Un beso Amparo.

      Y lo que dices: que les vayan dando.

      enviado por la [mamá] | 3 abril, 2011, 17:32
  10. A riesgo de equivocarme, te diré que a veces cuando leo los post de tu familia, se me pasa una y otra vez por la cabeza que sienten algo de envidia hacía ti. A veces las «ovejas negras primas lejanas de Texas» es lo que tienen, son diferentes al resto de la manada porque no se someten al resto y andan su propia vida. Seguir con lo que uno decide es lo que se ha de hacer para vivir tu propia historia, aunque eso, obviamente traiga consigo sufrir a veces las consecuencias de tus propias decisiones. Pero, es lo que siempre he pensado, prefiero pagar por mis decisiones y no por las que tomen los demás por mí.

    Tu eres distinta, pero porque no vas en rebaño. Vas por libre y eso te hace ser única y especial. Pienso mucho en Malena-Magdalena. Va a ser una personita muy afortunada… debe estar dando brincos en tu barriga pensando: «Que suerte, me ha tocado una madre coj*****» (bueno, seguramente ahora no pensará muchas cosas y menos aún terminará sus frases con tacos…) pero, os veo ahi, a las dos juntas… ¿Te has dado cuenta que ya sois un equipo? Un equipo de dos… ya tienes tu propio mini rebaño. Eres muy muy muy afortunada Carmenchu! Te abrazo muy fuerte. Sigo orgullosa de tí como te dije en mi último comentario. Eres mi Super Carmen Todoterreno.

    Besazo gigante para mis chicas.

    enviado por Caliope | 3 abril, 2011, 14:06
    • Gracias cielo. Tú si que eres especial.

      Un besito gordo todoterreno.

      enviado por la [mamá] | 3 abril, 2011, 17:31
  11. Carmen, por lo menos por ti no queda nada mas que dar tienes q tener la conciencia bien trankila.
    Y de Jota pues olo decir q es uan decepcion tras decepcion, yo no esque espere n unca mucho de la gente, pero un poquito de porfavor como diria el portero de aki no ay quien viva!!
    Un besazo Carmen y que sepas que dentro de 2 meses solo necesitaras una sonrrisa de malena para olvidar a los demas…

    enviado por maiky | 3 abril, 2011, 14:00
    • Exacto, yo ya he cumplido. Estoy jodidilla por Jota, lo de mi familia me lo esperaba así o peor.

      Este tío es un impresentable. Lo fuerte es que me jura y me perjura que es cierto, que tiene gastroenteritis… Paso.

      enviado por la [mamá] | 3 abril, 2011, 17:29
      • Mi chico condujo 400 km para pasar un finde conmigo y mi familia despues de trabajar y de haberse pasado la noche literalmente en el wc. con gastroenteritis. Anda y que le den a J, o es que no sabe que existe el fortasec?

        enviado por Akai | 4 abril, 2011, 12:08
  12. Hola: siento la experiencia de ayer. Visto lo viso a partir de ahora me rodearia de aquellas/os que te hagan sentir bien, acompañada y tranquila. A partir de ahora que sean los otros los que den el paso tu tranquilidad en el frente. Disfruta de tí y de Malena.

    enviado por Salamandra | 3 abril, 2011, 12:19
    • Voy a luchar por ser autosuficiente. No puedo esperar nada de los que tengo cerca.

      Sólo tengo a Caro y a mi grupo de amigas locas.

      enviado por la [mamá] | 3 abril, 2011, 17:27
  13. Me alegro que todo haya sido correcto, has echo muy bien en ir…el tema jota es algo mas confuso…solo quedan 2meses para la fecha Carmen…que haras??

    Un besazo grande

    enviado por carolaa | 3 abril, 2011, 12:09
    • No lo sé. Pero la cuestión es que este tío no cambia ni cambiará en su vida. Es lo que hay. O lo tomo o lo dejo pero no puedo soñar que cuando nazca la niña su actitud será diferente. Él es así.

      Una pena

      enviado por la [mamá] | 3 abril, 2011, 17:24

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