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dos meses y un poco más

Intento restablecer el (escaso) orden que reinaba en mis rutinas diarias antes de que Malena naciera y, definitivamente, es imposible. La bichejo me absorbe todo el tiempo y no soy capaz de priorizar las tareas básicas: poner lavadoras, comprar, preparar la comida, organizar la ropa y quitar el polvo. Tengo serias dificultades para encontrar un hueco y ducharme así que el simple hecho de barrer la cocina se convierte en una misión imposible. Pero no me importa demasiado

Inmersa en el caos, pero supuestamente todavía lúcida, acabo de ser consciente que mi Gusiluz obeso ya ha superado los dos meses de vida. Evoluciona, crece y engorda a ojos vista. Increible. Me cuesta asimilar que Malena se alimenta exclusivamente de mi, resulta milagroso que únicamente con leche, un pequeño proyecto de ninfa se haya convertido en un ser completamente hecho. Asesorada por una nueva buena amiga, estoy leyendo un libro de Lucía Etxebarría “Un milagro en equilibrio”. Enriquecedor como todo lo que nos recuerda que somos seres imperfectos que intentan mantener el equilibrio vital. ¿cómo hacerlo cuando encima eres madre primeriza y luchas  por no transmitir a tu hijo todo eso que odias de ti misma? Más difícil todavía:

“…no convertirte en un apéndice de mi persona, ni en un vehículo de mis ambiciones, ni en un espejo para mis vanidades…”.

Pero a lo que voy. Quiero compartir un fragmento de la obra donde Eva, la protagonista de la novela describe a su bebé de dos meses. Lo copio íntegro porque, tal cual, es como yo veo a Malena:

” Ya tienes dos meses. Ya me sigues con la mirada cuando te hablo y sonríes cuando se te dicen cosas. Alzas la cabeza y la mantienes en alto durante unos épicos segundos cuando te colocamos boca abajo pero no puedes sostenerla muy bien cuando te siento, y te empeñas en heróicos esfuerzos por mantenerte erguida, tanto que, cuando no lo consigues, te enfadas y berreas. Ya has aprendido a agarrar objetos: cuando te damos un minianimalito de peluche lo ases con una avaricia digna de Lady Macbeth y te lo llevas a la boca de inmediato: ¡mío! Si te emocionas mucho, pedaleas. También ríes y sonríes. A cualquiera, no sólo a  tus papás, como antes. Y has desarrollado un repertorio  de expresiones faciales digno de la Duse: me enfado, me sorprendo, me inquieto, me pregunto, me canso, me emociono, me aburro, me entristezco… Cuando te cambio, me dedicas unos piropos increíbles. Te ríes sin parar y me hablas en una entusiasta mezcla de gemiditos y gorjeos para contarme que te alegras mucho de haberte despertado, que te parece estupendo que te cambien el pañal y que, en resumen,  estás encantada de haberte conocido. (…)”


Comentarios

8 Respuestas a “dos meses y un poco más”

  1. Unos fragmentos preciosos que son además una gran verdad.

    Y coco, si, te absorven todo el tiempo del mundo y algún que otro minuto más. Pero no importa, te lo aseguro. Eso sí, algún que otro berrinche nos lo llevamos todas.

    Besos

    enviado por stellacometa | 6 septiembre, 2011, 0:59
  2. Mira que no soy yo muy fan de esta chica, pero es muy tierno cómo lo describe, me ha gustado mucho la primera frase que has puesto además.

    Me parece un gran ejemplo para explicar cómo de generoso es el amor que se tiene por un hijo. Y digo generoso sobre todo en el sentido opuesto a egoista, ya que muchas veces, sin ser conscientes, sin planteárnoslo, y sin querer, pensamos en el bien de las criaturas pero en realidad pensamos en el nuestro propio.

    Igual es que estamos mal diseñados.

    En cuanto a lo de la casa, tengo una curiosidad curiosona, siempre hemos oído que un bebé roba y absorbe tiempo por todas partes, yo no lo pongo en duda, pero ¿tanto es verdad? Es que no me lo imagino, porque si se supone que duermen un montón de horas al día, y yo por ejemplo me hago mi planning y pienso, mmm pues ahora tengo libre todo el día y me aburro mogollón, ¿qué pasa después que no puedes usar las horas de sueño del peque para tareas y así? Es que no me hago a la idea de cómo de estresante es. Supongo que lo descubriré pronto y pensaré, pues si que iba yo de lista xD.

    Pcierto, lo de la toalla que contaste ayer me mató 😀

    Besis.

    enviado por Coco S.K | 5 septiembre, 2011, 18:25
    • Coco, en respuesta a tu pregunta: totalmente. Hasta que no pasas por ello es difícil de entender, y piensas que son exageraciones. Siempre pensé que la “baja por maternidad” eran unas super vacaciones de 4 meses… Qué ingenua!!!!!
      Si tienes que hacerte cargo de la casa y del bebé, y además procurar estar mínimamente decente tú, no hay horas suficientes al día y al final acabas arrastrándote por los rincones.
      Yo pequé de novata en mi primer postparto, y me pasé 3 meses prácticamente encerrada en casa, y cuando salía a la calle era para ir al supermercado. Mi marido trabajaba hasta tarde, mi familia está fuera, así que el cargo de la nena y de la casa era mío al 90%.
      A los 3 meses de parir contraté a una chica externa que viene a casa 8 horas al día (cuida de mi hija mientras estoy trabajando), y mi vida durante ese mes cambió radicalmente. Tengo la suerte de poder pagarlo, pero no todas las mamis tienen esa ventaja…
      Dentro de mes y medio voy a ser mamá de nuevo. Gracias a Dios tengo en casa a esta persona, que me lo hará todo muchíiiisimo más fácil, y ya fantaseo con ser dueña de al menos un par de horas al día durante mi baja para hacer “lo que quiera” (dormir, ducharme, dar un paseo SOLA…). Ya te contaré si lo consigo!
      Un abrazo!

      enviado por Tiempos | 6 septiembre, 2011, 11:28
      • Completamente de acuerdo Tiempos. Yo estoy pensando en coger a alguien para que se quede con la niña a ratos… pero me da yuyu… soy madre paranóica, ya lo sabes. Lo que no sé es como consiguen llegar a todo las mamás que tienen dos. Ya me contarás el secreto… Misterios de la naturaleza humana ¿superdotadas?

        Beso

        enviado por la [mamá] | 6 septiembre, 2011, 14:41
        • Carmen, para la paranoia, lo mejor es que los primeros días no la dejes sola con la niña. Yo creo que es indispensable que primero pases tiempo con ella para ver si la atiende bien (siempre habrá cosas que no te gusten…), y luego empezar a salir ratitos cortos. Yo cuando salía las primeras veces lo hacía desconfiando, no avisaba cuándo iba a volver y a veces volvía a los dos minutos fingiendo haber olvidado algo, para comprobar que todo estaba en orden.
          De todas formas, el primer día que sales a la calle sin la criatura (no sé si lo has hecho ya) te sientes rarísima…
          Por cierto, ¿qué vas a hacer con MAlena cuando vuelvas al trabajo?
          Besos

          enviado por Tiempos | 6 septiembre, 2011, 15:47
          • Ay hija, no te he podido contestar, el administrador del blog me iba como el culo…

            Tengo reservada plaza en la guardería x. Creo que me fío más de una guardería que de una persona en casa… no sé. Estoy completamente paranóica y no se si voy a ser capaz de separarme de Malena cuando vuelva a trabajar… 🙁 ¿estoy loca?

            enviado por la [mamá] | 8 septiembre, 2011, 16:10
    • Jajaja! Con la toalla con musgo casi muero. juro que no volverá a pasar. es lo que tiene dejar una toalla completamente empapada hecha una bola… que se reproduce 😉

      Yo quiero pensar que noy demasiado inutil, lenta o incapaz pero el tema es que a menudo dudo. Es imposble que en todo el día consiga exprimir media horita para escribir aquí y punto. Ya está, se acabó mi tiempo. No exagero, creo que no soy menos organizada, lista o espabilada que la mayoría… pero la verdad es que esto de ser madre primeriza sin ayuda tiene tela…

      Un besazo gordo

      enviado por la [mamá] | 6 septiembre, 2011, 14:39
  3. Ays porrrr favorrr qué cosita más ricaaaaaa!!!!

    enviado por Tiempos | 5 septiembre, 2011, 15:47

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